DIECIOCHO DE JUNIO (Poema) Martes, Sep 22 2009 

Por: Nabonazar Cogollo Ayala 

-1-

¡Ha llegado la fiesta orgullosa!

 ¡Junio altivo de nuevo arribó!…

El sentir de canción generosa

Que en las almas ardientes rebosa

Hoy entrega de nuevo su voz…

-2-

 Montería fiestera en las calles

La noticia con fe engalanó…

¡Somos libres, es libre esta tierra!

¡Nace Córdoba y glorias encierra

Nuestra tierra de fiel tradición!

-3-

Un pendón tricolor se enarbola

¡Es la idea que cristalizó!

Luce azul Cispatá y tornasola

En sus tonos de playas y olas

El sentir de una mañana mejor.

-4-

Luce blanco de paz… ¡Noble anhelo

Que el Sinú y el San Jorge en unión.

Acuñaron con firmes desvelos,

En procura de un límpido cielo

De progreso en la recia Nación!

-5-

Luce verde de tono esmeralda

Verde intenso, cultivo de arroz.

Es cosecha en la fértil labranza

Que construye la rica pujanza

De una tierra de bien y sudor.

-6-

El pendón de la idea se levanta

¡Montería con fe patriarcal…

Ya lo exhibe y en cada garganta

Nace el grito que es himno y espanta

De los odios la sombra fatal.

 

-7- ¡Viva Córdoba!… gritan las almas

 ¡Viva altivo el sin par General!

Aquel héroe arrojado que encarna

El vibrante valor en las armas,

Y el sentir de la patria inmortal.

-8-

¡Viva Córdoba!… canta el porrero

Y la banda repite el cantar.

Mientras mueve con garbo y esmero

Las caderas de palma y sombrero

La mulata que es diosa y altar…

-9-

Nuestra Mayo Barilla que embruja

A los hombres con ritmo y compás…

Mientras une elegancia y donaire

En su porte que eleva a los aires

Un relumbre de luz ancestral.

-10-

¡Viva Córdoba!… ¡Límpida aurora!

¡Fiel vacada, corcel y planchón!

¡Alborada que al ser enamora

Y palpita en las almas con gloria

Como un trino de añeja canción!

Anuncios

SÓCRATES Y EL JOVEN Martes, Sep 22 2009 

 Por: Nabonazar Cogollo Ayala

 

Sócrates el viejo filósofo de Grecia

Conversa entre las nubes mirando el porvenir…

Le dice preocupado a Zeus el dios del trueno…

¡Oh Padre  mira al mundo! Ya casi nadie es bueno

Los jóvenes no estudian, rebelde es su existir.

 

Lo escucha muy atento el dios de las alturas…

–          ¿Pretendes, viejo sabio, acaso dar virtud.

De normas y deberes a cuantos hoy habitan

El mundo con su estilo moderno de amplia vida

Que tú no conociste en tu tierna juventud?

 

–          Mas déjame intentarlo, buen Zeus te lo suplico

¡Observa aquel muchacho en un parque en Bogotá!

Se llama Luis Felipe, conozco sus andanzas

¡Estudio él ya no quiere! La vida sólo es chanza

Jugando se la pasa… ¡Rechaza el estudiar!

 

Pues anda viejo sabio y que Hermes te conduzca

Al mundo actual con alas de rápido volar…

Convence con razones de sólido argumento

Al joven que te escuche y atienda tus consejos

¡Dirige los senderos del joven al andar!

 

Veloces como el viento los pies del mensajero

De Zeus llevan al viejo volando sobre el mar.

Lo posan en segundos en una vieja banca

Del parque donde el joven llegando va con ansias

Con gorra y patineta dispuesto a juguetear.

 

Observa Luis Felipe un viejo allá sentado

Vestido con su ruana cual túnica de luz.

El rostro del anciano de paz se ve rodeado

¡Es sabio ese viejito! Jamás lo vi sentado

Allí en el viejo parque… ¿Acaso es él Jesús?

 

¡Querido Luis Felipe! Qué bueno es encontrarte

No soy Jesús, no importa mi nombre. Soy aquel…

Que viene con palabra de sabios a orientarte

Las aulas no te gustan, del bien tú te apartaste

Las aulas tú las odias con rabia sin cuartel.

 

 

–          ¿Y cómo es que lo sabes? ¿Acaso me has seguido?

Es cierto… ¡Ese colegio -yo pienso- es lo peor!

Perdí cuatro materias por eso me han quitado

El viaje al extranjero que tanto había anhelado

¡Detesto los maestros! Vagar es lo mejor.

 

¡Detente Luis Felipe! Escúchame un momento

Con esas actitudes jamás tú llegarás…

Al bien que aquellos padres que te aman con locura

Procuran a tu vida, cual meta más segura

Que te haga hacerte grande y construya bienestar.

 

–          ¿Sermones? ¡Qué jartera! Mejor voy con mi tabla

Al parque y que las aulas se pudran en su olor….

–          ¿Y cómo dices eso? Alumno cruel, malcriado…

¡Tus padres su salario muy duro han trabajado!

¡Repiensa esas palabras de ingrato malhechor!

 

El joven se detiene. Las frases del anciano

Le calan muy profundo, conmueven su interior.

Y llora como un niño tumbado en la amplia banca

Su rostro cubre ansioso en sus manos muy blancas

Y bañan sus mejillas mil ríos de dolor.

 

¡Perdóname viejito! Con ira dije cosas

Terribles… ¿Me disculpas? Yo sí quiero estudiar.

¡Seré un buen ingeniero! Cual nunca se haya visto

¡Seré un buen estudiante que orando a Jesucristo

Conquiste las alturas del triunfo celestial!

 

A veces yo me enojo con los maestros esos

Que cuando me evalúan me rajan sin parar…

¿Por qué no me colocan la nota por mis ganas?

¿Por qué no me evalúan por mi interés del aula?

¡Colocan mil trabajos y previas a cual más!

 

¡Muchacho no los juzgues tan duro, ellos son buenos

Te adoran, son sinceros… ¡Te quieren impulsar!

Cual águila que vuela surcando el firmamento…

Dedican a tu vida sus más bellos momentos

¡Muchacho ve, no es fácil a un joven educar!

 

 

¡Oh Sí, lo sé viejito! En eso eres muy sabio

Las frases de tus labios me orientan como luz…

¡No es fácil ser docente! ¡No es fácil evaluarte!

El otro se te ofende, pretende superarte

Con mínimos esfuerzos, lo enseña el buen Jesús.

 

¡Muchacho… ¡Qué alegría oírte decir eso!

¿Más ello significa que anhelas el saber?

¡Oh sí viejito sabio! Pues claro que lo anhelo

Es solo que entre ratos me elevo hacia los cielos

¡Me olvido de las clases ¡Qué malo proceder!

 

¡Entiende jovencito las aulas son la gloria

Feliz del que procura mil triunfos alcanzar!

En ellas te preparas con ánimo y grandeza

Por ser un ciudadano fecundo que comienza

A darle a su Colombia su espíritu triunfal.

 

¡Oh Viejo! Eso es muy cierto ¿Y cómo es que te llamas?

Buscando va el muchacho al viejo que le dio…

Su gran sabiduría aquella fiel mañana

¡Más nada! ¡Se ha esfumado! Jesús… ¿Es la campana

Del bien que tú me enviaste con celo orientador?

 

Y Zeus que en el Olimpo, miró la bella escena

Le da suaves palmadas a Sócrates, cordial…

¡Oh viejo de alegría te llenas en el alma!

Tu gran sabiduría le dio a ese joven calma

¡Bendito seas por siempre, filósofo genial.

 

Y así termina el cuento del joven y de Sócrates

Que hablaron en la banca del parque con ardor…

El viejo da sus luces, el joven las aprende…

¡Y un mundo nuevo gana el chico que comprende

A qué se va al colegio, con fe de ser mejor.

 

Bogotá D.C. Agosto 18 de 2009

CARTA DE DESPEDIDA DEL INSTITUTO SUPERIOR COOPERATIVO, JORNADA DIURNA, AÑO 2009 Martes, Sep 15 2009 

Bogotá D.C. julio 14 de 2009

Señores:

COOEDUNOR – INSTITUTO SUPERIOR COOPERATIVO

Atn.: Lic. Arturo Gaitán Castillo

         Gerente – Rector

 

Reciba un respetuoso y cordial saludo.

 

El móvil central de la presente comunicación no es otro que el de darle las más sinceras gracias por todas las oportunidades recibidas en la institución que Ud. acertadamente regenta, durante los cinco años que me mantuve en ella. El INSCOOP fue definitivo en mi vida académica y laboral por muchos aspectos: aprendí a ser más organizado en mi trabajo, aprendí y apliqué en mi vida la filosofía del cooperativismo internacional, la cual posteriormente tuve la oportunidad de enseñar, en el marco de un método lúdico de aprendizaje, a los alumnos de los grados sexto y séptimo. Tuve la invaluable oportunidad de adelantar el Diplomado en Lectores Competentes, con la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani; y posteriormente tuve la posibilidad de impartir dicha cátedra a los grados sextos y octavos. Créame Don Arturo que después de una experiencia tan valiosa y aleccionadora como esta no se vuelve a ser el mismo. Se deviene en un profesional más cualificado, crítico, metódico y mucho más reflexivo que antes. Tuve la oportunidad de alternar con esa inolvidable compañera del Laboratorio Educativo Empresarial de Orellanas en 2004, que fue Margarita Vargas Romero, de quien aprendí fundamentos de micología y el método de producción de la orellana Pleurotus Ostreatus. Aún recuerdo sus últimas palabras cuando dejó en mis manos dicho laboratorio en 2005: “Profesor, nunca permita que el laboratorio se acabe, luche por él, porque es el espacio donde los chicos aprenden a ser útiles para la vida. Este laboratorio es la carta de presentación del Inscoop ante Colombia entera”.  Con la satisfacción del deber cumplido puedo decir que cumplí con esta súplica de la creadora del Laboratorio de Orellanas, mientras lo regenté entre 2005 y 2006, hasta cuando finalmente pasó a manos del Área de Ciencias Naturales.

A partir del año 2006 asumimos junto con esa maravillosa compañera, Ruby Constanza Lara, la dirección del Proyecto de Filosofía para Niños y Jóvenes, que tanto nos llenara de orgullo a ambos, año tras año. Organizamos tres Olimpiadas de Conocimientos Filosóficos y tuve la oportunidad de elaborar los más bellos y sensitivos cuentos y poemas de temática filosófica, como una forma de motivar a los chicos para que se adentraran en la espesa pero atrayente jungla del pensamiento filosófico universal. Uno de mis más grandes orgullos al frente de este extraordinario proyecto fue poder constatar cómo uno de mis estudiantes de octavo grado, en 2006, Danilo Dávila, improvisó una disertación sobre antropología filosófica ante las mesas de trabajo conformadas por alumnos de varios colegios de Bogotá en el marco del III Foro Distrital de Filosofía, del Colegio Minuto de Dios en ese mismo año. Asistimos allá sin ponencia escrita porque se nos había informado que no era necesaria. Oh sorpresa cuando allá nos dijeron que cada colegio representado en el foro debía exponer su ponencia o hacer su disertación sobre el tema del encuentro: La Cultura Nacional y Local. Danilo –quien entonces contaba con 12 años- se puso de pie y expuso que la cultura era producto del ser humano y adelantó una brillante disertación que dejó boquiabiertos a los asistentes. Cuando fue el momento de la premiación, Danilo Dávila del INSCOOP recibió el segundo lugar. El primero le fue concedido al alumno del Colegio La Salle –quien cursaba grado once-. ¿La razón? Danilo habló sobre antropología más que sobre cultura colombiana y bogotana. Aun así mi estudiante salvó la situación y lo hizo con sobrada altura. Él expuso buena parte del contenido del taller de antropología filosófica que semanas atrás habíamos trabajado y discutido en clases. Soy muy sensitivo y ese día dejé escapar lágrimas de emoción ante la evidente huella que el proyecto de Filosofía había dejado en aquel inteligente estudiante. Actualmente se encuentra en grado 11º y no hace más que reclamarme por qué razón los cursos décimo y once no forman parte de las Olimpiadas de Filosofía de cada año.  Espero que su reclamo sea tenido en cuenta por quien haya de reemplazarme al frente del PfNyJ. No es mi intención caer en el anecdotismo, sólo quería hacerle evidente una de las más altas cimas alcanzadas por el Proyecto de Filosofía en años anteriores. 

Los chicos de los grados cuarto y quinto de primaria, de la mano de Ruby, estudiaron a fondo la fábula El Sapo Filósofo, de mi autoría, lo mismo que el Calendario Filosófico que el año pasado trabajamos conjuntamente con ahínco. Don Arturo los momentos significativos fueron muchos y sería largo y prolijo enumerarlos, pero a fe mía que lo haré, en un libro inédito que llevo escribiendo hace ya varios años, que se titula Crónicas Docentes, en el cual recojo aquellos episodios más aleccionadores de mi carrera como profesor, que le puedan servir como guía e inspiración a otras personas en Colombia. A quien me releve al frente del Proyecto de Filosofía para Niños y Jóvenes, le digo con el alma en la mano lo siguiente: “La Filosofía no es repetir pasivamente lo que unos pensadores dijeron en el curso pretérito de los años. Eso es solamente una parte: Historia de las Ideas. La Filosofía no es un aburrido inventario de obras, fechas, datos, resúmenes  y anécdotas. No. Ella va mucho más allá que eso; trasciende la esfera de la existencia misma, insufla de sentido pleno la propia existencia en el aquí y en el ahora de lo que somos y seremos. Podemos hacer filosofía  de las cosas cotidianas aún de aquellas que se nos antojen más insulsas o anodinas. ¡Qué aleccionadoras y divertidas resultaron aquellas clases de Metafísica con los chicos de sexto, intentando construir racional y universalmente el concepto “silla”! Con los chicos de los novenos fue genial descubrir el lado lúdico de la lógica sentencial o de proposiciones: “Si me gastas mecato, voy contigo a cine. Si no, no”. Esta colombianísima formulación de nuestro discurso cotidiano se superponía analécticamente a la tradicional fórmula “P, si y solamente si, Q”.

A quien venga tras de mi, le recomiendo, ya para concluir esta parte:” Estos chicos son muy valiosos y valen su propio peso en oro puro. Escudriñe, profesor(a) la perla filosófica en ellos, que las hay y abundantes. Nunca jamás deje que el proyecto se acabe; que llegará el día en que Colombia entera pueda ver sus maravillosos frutos reflejados en un galardón de talla nacional. Mejore cuanto haya por mejorar, redireccione cuanto sea menester, pero por favor, luche con su vida por este proyecto. Porque es tan bello y significativo como profundas son las inquietudes de esos incisivos pequeños o jóvenes filósofos que a su salón llegarán cada día, ávidos por hablar, por decir, por escuchar y por ser escuchados. Se les enseñó que la Filosofía es la búsqueda de la verdad absoluta; y ellos la buscan con cada molécula de cuanto vive y palpita en ellos. Que Dios lo bendiga y Santo Tomás de Aquino, -el Doctor Angélico-,  lo sepa guiar al iniciar, al avanzar y al culminar el PfNyJ”.

Don Arturo: Me voy del INSCOOP pero me quedo, una parte mía se queda aquí, con ustedes. Y yo me llevo muchas cosas que gentilmente ustedes me prodigaron en cinco años de experiencias invaluables. De usted, me llevo el elevado concepto de dignidad y refinamiento que siempre lo ha caracterizado. Es memorable en este sentido su frase “Hagamos las cosas con mucha altura”. Otra frase suya que me impactó por su sutil profundidad fue:  “Educamos para la vida desde la vida misma”. Si alguna vez echo mano de estos conceptos en alguno de mis libros inéditos en preparación, tenga por seguro que le daré su correspondiente crédito como rigurosamente enseñé en la cátedra de Metodología de la Investigación a los estudiantes de décimo y once.  De ese gran pedagogo que es el profesor José Luis Duque, aprendí a enseñar con paciencia, con mesura y hasta con sentido del humor. Sin desvirtuar nunca nuestra investidura como docentes. Esto último es muy valioso y yo lo había aprendido en las obras de San Juan Bautista de la Salle, quien es mi modelo de educador cristiano. Solo que el profesor José Luis me lo enseñó en el ámbito mismo de la experiencia directa, en el aula. En ello estriba su valor y relevancia. De todos y cada uno me llevo algo, porque soy un espíritu abierto a aprender, a readquirir conocimientos: a aprender y desaprender, para reaprender con renovados bríos. Este es el círculo dialéctico de la enseñanza-aprendizaje perpetuas.

Indagué a fondo la historia del Inscoop y de Cooedunor, como quizás antes nadie lo había hecho; a excepción de esa inolvidable compañera, Graciela Contreras Brochero, con quien me senté horas enteras para reconstruir un poco la forma de pensar del Padre Luis Enrique Valencia Cuéllar, quien no solo fuera el rector fundador del Inscoop sino el creador directo del área de AFME, antigua EMAES; a la que orgullosamente pertenecí. La personalidad fuerte, de estirpe santandereana de aquel sacerdote redentorista, dimanó hacia mis escritos a través de Gracielita. Cuando ella se marchó del Inscoop para disfrutar de su jubilación, se marchó la historia viva del colegio con ella. Estoy elaborando una historia completa del colegio, la cual proseguiré elaborando. Cuando la haya culminado dejaré una copia en la biblioteca y otra en la rectoría. Es lo menos que puedo hacer por uno de los colegios que más he amado en la vida.

Sólo me resta decirle Don Arturo, a usted en representación de toda esta apreciable e inolvidable comunidad: gracias, muchas gracias.  Gracias por permitirme ser uno de ustedes, gracias por apoyarme y gracias por haber creído y confiado en mí. Creo no haberlos defraudado. Me voy con la satisfacción del deber cumplido y con la frente muy en alto, como corresponde a mi ideal de maestro convencido y comprometido. En adelante trabajaré desde la soledad de mi estudio por una institución educativa más, la cual adicionaré a la pequeña lista de instituciones educativas que me han marcado para siempre en la vida:

  • El Colegio Diocesano Pablo VI: Aquel colegio parroquial de mi natal Cereté (Córdoba), donde me formé como cristiano y donde acabé mi bachillerato en 1986, con la expectativa de hacerme sacerdote. Escribí la letra de su himno, lo cual es un gran orgullo para mi como ex paulista.
  • El Instituto Zoraida Cadavid de Sierra: Aquella maravillosa obra de beneficencia creada por la esposa de Don Pepe Sierra en 1921, para las niñas más pobres del país. Trabajar en ella me marcó para siempre porque alterné con niñas muy pobres arrancadas de las garras de la mendicidad y la delincuencia.
  • El Grupo Educativo Bacatá: Aquel colegio semestralizado fundado en 1980 que ofrece a estudiantes problema  en la capital del país toda una forma diferente de ver la vida, con base en la calidez, el cariño, la aceptación  y la exigencia académica. Su modelo pedagógico, de índole socio –afectiva,  es único en Colombia: Pedagogía Vivencial. Yo compuse la letra y la música de su himno, el cual cantan los estudiantes con inédito fervor.
  • El Instituto Superior Cooperativo: Fundado en 1969 por un sacerdote redentorista visionario quien supo entrever que el futuro de los jóvenes colombianos estribaba en la creación de empresa. Institución única en Colombia  que le apuesta decididamente a la integralidad del educando, con un modelo pedagógico de índole socio afectiva, con elementos de pedagogía conceptual, lectocomprensión, textoconstrucción y con un enfoque paidocéntrico; según el cual el educando es el centro del proceso formativo. Trabaja por la formación de futuros empresarios con mentalidad solidaria y espíritu altruista.

Como puede Ud. constatar me voy, pero me quedo. Me llevo conmigo un aporte gigantesco, palpitante y significativo a mi carrera de docente. Espero en los próximos dos meses venideros poderme graduar finalmente como filósofo, lo cual después de largos y dispendiosos trámites parece ser que ya será una realidad. Cuando así sea, les participaré de este significativo triunfo en mi vida, el cual pospuse por largos años, por el hábito denodado de enfrascarme en mis trabajos actuales y dedicarme a escribir más para mis alumnos que para mi Tesis de Grado, la cual finalmente acabé y entregué en el mes de marzo y que fue aprobada por el Depto. de Filosofía de la Universidad Nacional.  Don Arturo que Dios lo bendiga hoy y siempre, que Dios derrame abundantes bendiciones sobre todos y cada uno de mis antiguos alumnos y de los actuales alumnos del Inscoop. Y que Dios lo provea a usted de abundante y prístina sabiduría para continuar guiando, como hasta ahora lo ha hecho, el colegio cooperativo más serio y comprometido que yo haya conocido jamás en mi vida.

 

Cordialmente

 

NABONAZAR COGOLLO AYALA