Soy tu hijo o tu hija, yo un día

A la vida radiante nací.

Llené el mundo con nueva alegría

Y a tu vida sentido le di.

Yo viví porque tú lo quisiste

Yo nací porque fue decisión.

Del amor inmortal que sentiste

Y dio luz a mi fiel corazón.

Con la fuerza de nuevos pulmones

Resonó la feliz libertad.

En el llanto que atrajo canciones

Y alegría a tu casa, mi hogar.

Desde entonces mi vida es aliento,

Nueva aurora que brilla en el sol.

La promesa de ser tu sustento

Cuando anciano se vea tu arrebol.

Soy tus brazos, tus ojos, tu dicha

Tu sentir y una nueva visión.

Que prolonga al vivir esa vida

De las almas feliz ilusión.

¡No me dejes!… camina a mi lado

De tu mano la vida es feliz.

Dime todo al hablar, sin enfado,

Habla claro con firme matiz.

Que tu mano me muestre el peligro

Y me advierta del bien y del mal.

Que tu rostro me indique el camino

Con justicia y virtud paternal.

Ya lo has hecho yo sólo te pido

Que lo hagas de nuevo hasta el fin.

Más ahora que crezco y compito

Con el viento que sube al confín.

¡Soy tu sangre, tu luz, tu retoño!

Siembra en mí si pretendes hallar.

Dulces frutos al fin del otoño

De la vida en tu fiel trasegar.

 

NABONAZAR COGOLLO AYALAImage

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