Juanito molestón es un pícaro cansón…

Que molesta todo el día, con creciente algarabía.

Pone apodos a la gente, a doña Rosa, al tío Vicente;

Va y les grita: “Rosa vieja de lo gorda eres coneja”.

 

A la anciana de la esquina, le gritó “vieja cochina”,

Y a Chavita cocinera la tildó de fritanguera…

Así burla, insulta y hiere, don Juanito, a cuantos quiere

Y se mete en mil problemas que le traen profundas penas.

 

Una tarde estaba Juancho en la casa de los chanchos

Molestando  a un marranito regordete y rosadito.

–         ¡Ja, ja, ja… marrano feo! ¡Chicharrones en ti veo!

¡Toma, toma! Le da palos y el marrano dice: – ¡Malo!

 

–         ¿Qué me haces? ¿Te he hecho daño? No he cumplido yo ni el año,

No te he visto anteriormente y me pegas inclemente…

-¡Cállate ya mantecoso!  Chicharrón eres sabroso,

Le diré al señor finquero que te mate… ¡Yo lo quiero!

 

–         ¿Cómo así? ¡No me conoces! ¿Qué te he hecho? Grita a voces

De tristeza el marranito, que abrazaba a su hermanito…

Yo te he visto que tú insultas a la gente y no la indultas,

No conoces el perdón… ¡Tienes poco corazón! 

 

–         ¡No molestes a la gente! ¡No hay derecho, sé consciente!

Si tú vagas por el mundo dando males, errabundo,

Ni un amigo tú tendrás, solo el odio encontrarás;

¡Hombre Juan, piénsalo bien, dale luces a tu sien!

 

–         No molestes a tu hermano, Dios lo hizo a ti cercano,

Da tu pan a quien lo pida… ¡Ve y comparte tu comida!

Es tu hermano tu grandeza, tú con él harás bellezas

¡Y así un mundo de ilusión forjará tu corazón!

 

Calladito y pensativo quedó el niño hiperactivo,

Repensando cada cosa vio volar las mariposas,

Con sus alas seda y oro, hacia el sol de luz tesoro.

Piensa y piensa,  al fin habló y al marrano contestó:

 

–         ¡Eres sabio, marranito! Hoy me hablaste muy bonito

Y dijiste cosas ciertas que yo daba ya por muertas…

¡Nada gano haciendo males  ¡Nada, nada!.. ¡Un urdemales!

Fui un prolífico insolente que ofendió hasta al tío Vicente.

 

–         Hice daños por doquiera, fue insultar mi fiel bandera

¡Mas todo eso ya acabó, tu palabra me alumbró!

Diste luces a mi mente, no seré un impertinente

Y al que ayer yo molesté, mis disculpas le daré…

 

 

Terminó la fiel historia de Juanito, que hizo gloria

Y a su vida de pateta, la cambió por nueva meta…

Se hizo un joven admirable, muy juicioso y responsable

Que dio premios por montón a Colombia su nación.

 

El Yopal (Casanare), febrero 11 de 2012Image

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